Hoy a la mañana desperté, me abrace a M y volví a dormir.
En el sueño estábamos abrazadas como en la cama, pero paradas.
En mi cocina, frente a la puerta, con muy poca luz.
Del lado de afuera estaba contorneada una silueta negra.
Quise pegarle con un palo de escoba, alejarla de alguna manera.
El golpe llegó sin fuerza, tocándole la cabeza como una varita mágica.
La sombra gateó por el piso, se incorporó, abrió la puerta
y entró a la cocina.
En el sueño estábamos abrazadas como en la cama, pero paradas.
En mi cocina, frente a la puerta, con muy poca luz.
Del lado de afuera estaba contorneada una silueta negra.
Quise pegarle con un palo de escoba, alejarla de alguna manera.
El golpe llegó sin fuerza, tocándole la cabeza como una varita mágica.
La sombra gateó por el piso, se incorporó, abrió la puerta
y entró a la cocina.
Comentarios
Publicar un comentario