A veces las cosas se rompen. Un pedacito con forma de v corta en el borde de la taza donde van apoyados los labios es una lastimadura. Los relojes antiguos a menudo estallan vomitando sus resortes para todos lados. Los juegos de copas familiares se rompen en tu cumpleaños y es mejor si nadie lo sabe, y es preciso que los vidrios escondidos en la bacha inundada no hagan proliferar lo roto. Tu remera preferida puede romperse. Las listas del súper se rompen, primero se mojan, y después se desmenuzan, a nadie le importan las listas. Los objetos de la casa siempre están a punto de romperse. Me rompí como un objeto de tu casa, porque siempre estuve a punto de romperme. Una persona se parte a la mitad y se rompe, en un espectáculo de magia que salió mal. Una persona se arranca a otra del cuerpo: no hay forma de no romperse con esa sensación. El viento del otoño se rompe adentro de mi oído. Las ideas se arremolinan en mi mente y acomodan los escombros como una pila de h...
soy una científica de la experiencia íntima