Esta mañana, el deseo por el hermano de una amiga,
se despertó en mi interior como una criatura.
¿Fue el amor? ¿Fue la intuición?
Pensé en él,
y lo sentí muy cerca mío:
su pecho como el tronco de un árbol,
su pelo como un arbusto negro.
Yo sentía que conocía sus movimientos de una memoria antigua,
y podía adivinarlos a medida que sucedían.
Como si hacer el amor con ese hombre
significara en un lenguaje invisible
cumplir una promesa de otras vidas.
Como si nuestra historia fuera el final reparador de miles de historias de amor fallidas.
El sería mí hombre del bosque.
Yo, su mujer hechizada.
se despertó en mi interior como una criatura.
¿Fue el amor? ¿Fue la intuición?
Pensé en él,
y lo sentí muy cerca mío:
su pecho como el tronco de un árbol,
su pelo como un arbusto negro.
Yo sentía que conocía sus movimientos de una memoria antigua,
y podía adivinarlos a medida que sucedían.
Como si hacer el amor con ese hombre
significara en un lenguaje invisible
cumplir una promesa de otras vidas.
Como si nuestra historia fuera el final reparador de miles de historias de amor fallidas.
El sería mí hombre del bosque.
Yo, su mujer hechizada.
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