A veces el mundo es hermoso Y todos los detalles me generan sensaciones agradables Como las grietas que se forman en las manos por estar mucho tiempo en el agua O el olor a medialuna de manteca recién creada dorada como una joya del siglo XV escapando promiscuamente de una panaderia mientras la noche se muere y la ciudad se baldea y cepilla para que todo vuelva a empezar. El cielo blanco y los puestos de diarios abriendose como flores extrañas Los colectivos sacudiendo la calle como robots gigantes. O una ojota sin su par en la inmensidad de una playa desierta, O el perfume a acondicionador de chocolate en un cabello limpio, girando en slowmotion como el pelo de Marcela klosterboe pero sin Marcela klosterboe. O quedarse dormida y babear en las piernas de alguien en un tren que te aleja de todo lo antes visto. A veces puede ser mirar una cosa muy pequeña y frágil como el bostezo de una perra salchicha bebé, O una rama diminuta de un arbol con una hormiga roja que se roba...
soy una científica de la experiencia íntima